Lavorare con Lentezza 28may2010

Los agentes sociales y el gobierno se reunirán hoy para firmar el texto definitivo de la nueva reforma del mercado laboral. Tras varios meses de negociaciones, las tres partes han obtenido un texto que el presidente del gobierno ha calificado como “satisfactorio” según afirmaba ayer a la agencia de noticias TASS. Aunque oficialmente las tres partes comparten un análisis similar, el descontento es patente en círculos reservados de los empresarios. Un destacado miembro de la Patronal, sin ir más lejos, declaró a este diario que “el acuerdo es lo mejor que hemos podido obtener ante el chantaje sistemático de este gobierno de marxistas y la central obrera que ha puesto sobre la mesa reiteradas amenazas de huelga general en medio de una negociación, algo intolerable”, pero que se mostraba “moderadamente optimista, puesto que la Confederación General Obrera había puesto en la agenda de negociación el exterminio físico del empresariado español y su conversión en jabón, y hemos conseguido que renuncien a esos objetivos tan draconianos”. Esta fuente añadió que consideraron preferible su mantenimiento como clase social a cambio de aceptar ventajas a los trabajadores tales como el cobro de incentivos y exenciones fiscales a cambio de que trabajen y se frene el absentismo laboral galopante del sector privado. “Sabemos que es poco ético que los trabajadores reciban aún más dinero público y ventajas fiscales para que ejerzan aquello que es su deber: trabajar, pero no hemos tenido mayor margen de maniobra” afirma el representante patronal.

El diálogo social fue iniciado hace unos meses a iniciativa del comisario del pueblo sobre asuntos económicos, Anton Makarenko, como plasmación de uno de los principales puntos asumidos por el Poder Asambleario Popular en su último congreso estatal. Según Makarenko, el principal objetivo de este diálogo es “intentar que las empresas privadas tengan una duración mayor a los dos años de vida”. Hasta ahora, la mayoría de entes económicos del sector privado han acabado en quiebra para posteriormente ser socializadas o nacionalizadas, en virtud de la Ley de recuperación social de actividades económicas infructuosas. Fuentes no oficiales de la patronal afirman que el gobierno pretende en realidad liquidar de forma definitiva la iniciativa privada, actualmente fragmentada en varias organizaciones y sólo con cierta presencia en el mediano y pequeño negocio.

Vía IFTL