Sobre la violencia 14oct2010

Nega (LCDM).

Violencia es la nariz de Belén Esteban.

Violencia es que a muchos trabajadores de empresas pequeñas se les prohíba ejercer su derecho a la huelga, amenazándolos con  el despido como sucedió en Mercadona y en infinidad de comercios y bares.

Violencia es que David Bisbal continúe publicando discos.

Violencia es una reforma laboral que hace regresar los derechos de los trabajadores a poco más del siglo XIX.

Violencia es El diario de Patricia.

Violencia es que con casi cinco millones de parados se quiera abaratar el despido.

Violencia es la nariz de Leticia Ortiz.

Violencia es que nos quieran hacer currar hasta los 67 años.

Violencia son las esculturales dependientas de Zara y Berska.

Violencia son padres de familia pidiendo paquetes de arroz y leche en polvo en Cáritas y Cruz roja mientras el número de millonarios en España aumenta sin freno.

Violencia son las tertulias de Intereconomía.

Violencia es que la patronal tenga como interlocutor y presidente a un chorizo que todavía debe muchas nóminas a sus empleados y ha dejado a cientos de trabajadores en la puta calle.

Violencia son series para adolescentes en la línea de Física o química.

Violencia es una ley de extranjería que criminaliza al inmigrante y lo reduce a fuerza de trabajo, a persona sin   derechos, a mera pieza del engranaje productivo.

Violencia es Cristiano Ronaldo y Messi.

Violencia es un sistema criminal que no pone ningún tipo de barrera al dinero y los flujos financieros pero en cambio levanta enormes muros de alambre y espino para las personas, como sucede en Gaza o en Ceuta y Melilla.

Violencia es que la Pantoja llene auditorios.

Violencia es que existan miles de pisos vacíos criando polvo y a medio millón de familias se las ponga de patitas en la calle porque no pudieron pagar su hipoteca.

Violencia son series como Policías, Los hombres de Paco o El comisario.

Violencia es que una tasa de matrícula en la universidad pública cueste alrededor de 1000 euros y con el nuevo plan de estudios la asistencia sea obligatoria, con lo que muchos hijos de obrero no pueden compaginar trabajo y estudios.

Violencia es Dani Martín pidiendo entrar en tu garito con zapatillas.

Violencia de la más terrible es que padres de familia en Asturias o León se vean abocados a quemar neumáticos y cortar autovías para que se les escuche mientras Zapatero con  dinero público, con dinero aportado por esos mismos trabajadores, acuda al rescate de los bancos, eso es más que violencia, eso es que te orinen en la cara.

Violencia es Sálvame Deluxe y DEC.

Violencia es que un artista como como EL Langui (La excepción) reniegue de sus orígenes obreros y se ponga del lado de los grandes medios de comunicación, criminalizando a los piquetes y proclamando orgulloso su condición de esquirol[1].

Violencia es que a Fernando Savater se le llame filósofo.

Violencia de la más obscena es que los españoles tengamos que mantener con 8 millones de euros anuales a una familia de aficionados a la vela y la caza, en base a una serie de postulados medievales que nos obligan a ser súbditos y no ciudadanos.

Violencia es que al señor Fabra le toque tantas veces la lotería.

Violencia es que el jefe del estado sea un monarca impuesto a dedo por un dictador fascista o que criminales como el señor Fraga ahora sean demócratas de toda la vida cuando tienen las manos manchadas de sangre. Que la jefatura del estado se obtenga por vía vaginal y no en las urnas como sucede en este país no es violencia, es sencillamente pornografía digna del más bajo de los peepshows.

Violencia es José Tomás y Enrique Ponce.

Violencia es que Amnistía Internacional señale a España en todos y cada uno de sus informes anuales en contra de la tortura y que los medios de intoxicación masiva hagan la vista gorda y miren para otro lado.

Violencia es Buenafuente, Berto y demás bufones mediáticos de la corte Borbónica.

Violencia es que se dé toda la credibilidad del mundo a los miembros de ETA cuando afirman que se entrenan en Venezuela y en cambio se silencie o se menosprecie su credibilidad cuando afirman que son salvajemente torturados ¿en qué quedamos?

Violencia es que Nicolas Cage, Bruce Willis y Sylvester Stallone se empeñen en hacer más películas.

Violencia de tipo eugenésica es que el portavoz del Partido Popular en Getafe, afirme que los padres comunistas deberían perder la tutela de sus hijos. En el fondo es nostalgia: hace no muchos años en este país, los hijos de los comunistas eran arrancados de sus padres por el mismo régimen político que nombró a Juan Carlos sucesor o que hizo ministro a Manuel Fraga.

Violencia son las portadas del diario La Razón.

Violencia y una burla a las víctimas es que ostentemos el puesto número dos del mundo en el macabro ranking de fosas comunes por exhumar, sólo superados por la Camboya de Pol Pot, nuestro país es una enorme fosa común que jueces fascistas y políticos sin moral se empeñan en mantener cerrada.

Violencia es Assumpta Escarp pidiendo que se cierre este medio de comunicación.

Violencia es que esta web sea demasiado incómoda, sea el grano en el culo de esta sociedad decadente, sea un jardín de flores en medio de este amasijo de acero, porras y escombros que algunos sin la menor de las vergüenzas se atreven a tildar de democracia.

Violencia es que la AVT pida la prohibición de conciertos de SA, Lendakaris Muertos o Betagarri.

Violencia es que no se pida la prohibición de conciertos de Miguel Bosé y Alejandro Sanz.

Violencia es que se encarcele a interlocutores políticos como Arnaldo Otegi.

Violencia es que Manuel Fraga todavía no haya pagado con la cárcel su condición de colaboracionista con una dictadura fascista y por los obreros tiroteados en Vitoria.

Violencia es el Valle de los caídos.

Violencia es que se defienda el derecho al trabajo a porrazos cuando existen casi cinco millones de parados.

Violencia es Paris Hilton.

Violencia es que jóvenes de dieciséis años mueran acuchillados en el metro cuando acudían a protestar por otro tipo de violencia, la que ejerce el gobierno permitiendo que grupos abiertamente xenófobos y racistas se manifiesten alegremente por el centro de Madrid.

Violencia es Aznar abriendo la boca para reivindicar su derecho a conducir ebrio.

Violencia es que en pleno siglo XXI Zarkozy expulse a los gitanos de Francia como si fueran ganado.

Violencia son los rayos uva de Zaplana.

Violencia es llenar el Paseo de la Castellana de tanques, fusiles y soldados para conmemorar un genocidio de dimensiones continentales como fue la masacre iniciada en 1492.

Violencia es la sección de contactos de los diarios y que algunas mujeres hagan un completo por 15 euros.

Violencia es nuestras tropas en Afganistán colaborando con la barbarie imperialista.

Violencia es Ana Belén anunciando cosméticos o haciendo el signo de la ceja.

Violencia es que se ilegalicen partidos políticos por no condenar la violencia. ¿Qué violencia? ¿Cuál de todas? Esto es como lo de la parte contratante de la primera parte que será considerada como la parte contratante de la primera parte…

Violencia es que Carme Chacón diga que es como las sandías; roja por dentro y verde por fuera.

Violencia y sobre la violencia se sostiene un sistema genocida que tritura la esperanza y convierte a las personas en números.

Violencia es el corte de pelo de Mª Teresa   Fernández de la Vega.

Violencia… es el motor de la historia.

[1] http://www.larepublica.es/spip.php?article21539

Original en kaosenlared.