Le CASBA et l’Humanité 27sep2011

Muro de los Confederados
Volvimos de la Fête de l’Humanité, aunque no por voluntad propia. El evento más grande organizado por un periódico en Francia constata el buen hacer del medio de comunicación ligado al Partido Comunista que, año tras año, tiene lugar en La Corneuve con un programa interesante tanto en lo político como en lo lúdico. La Fête nos guardaba grandes sorpresas y buena gente, pero antes nos esperaba el cementerio de Père Lachaise. El encuentro con recuerdos a las brigadas internacionales, asesinados en los campos de concentración nazis, al frente republicano de la Guerra Civil Española o personalidades como Paul Lafargue hacen de este cementerio-parque un lugar obligatorio para comprender la actividad social de París especialmente desde el establecimiento de la Comuna de París, donde el muro en el que fueron ejecutadas decenas de personas sirve como recuerdo a su memoria. Lo más emocionante de la visita fue ver al hermano de un francotirador partisano muerto a los 18 años dándole la enésima despedida desde mediados de los ’40 que fue enterrado. Nuestro abrazo para él.

Después de canturrear “El tiempo de las cerezas” junto a J.B. Clement, su autor, y vender de manera ficticia el Herald Tribune por los Campos Elíseos, la entrada a la Fête hizo constatar que toda la Reconocimiento a españoles en Lachaisevoluntad de los enterrados en la “zona roja” de Père Lachaise seguía vigente. El PCF, enmarcado electoralmente en el Front de Gauche (FdG), tiene una importante cita en el 2012 con las elecciones presidenciales, de manera que el contenido electoral en esta edición del 2011 era crucial. El punto más importante quizás sea la ilusión tomada en la coalición electoral formada por agrupaciones ex-NPA, escisiones por la izquierda del PS y pequeñas asociaciones que apoyan la iniciativa. El programa, a la venta por 2 euros, deja constancia de que el FdG apoya una refundación de la República además de una negativa tajante a las medidas neoliberales que se están llevando a cabo a escala global.
No sólo podemos encontrar los stands del PCF y el resto de integrantes del FdG, una importante presencia de asociaciones de exiliados españoles republicanos hacen que la II República esté más presente en el país del gallo que en el de los toros y la democracia festiva. El “Village du monde”, el espacio internacional, ofrece un mapa con partidos comunistas del mundo, frentes de liberación y Clementorganizaciones de izquierda afines que anualmente renuevan su compromiso con la lucha universal contra el capitalismo y la opresión colonial. Hay que destacar que Francia aún mantiene territorios sin soberanía especialmente en el Caribe y el Pacífico.
Tras dar varias vueltas, comprobamos que la Fête es mucho más lúdica que la Festa do Avante, organizada por el Partido Comunista Portugués en Amora a la que hemos ido varias veces y con la que no hemos podido evitar las comparaciones. El cartel de conciertos de la fiesta francesa tiene más gente de renombre sin ceñirse a artistas del país, como Joan Baez en este 2011. Una lluvia intensa descafeinó el concierto, pero ver a la introductora, junto a Pete Seeger, en EEUU de la canción protesta latinoamericana intepretar temas atemporales como “Le desertèur” de Boris Vian hizo olvidar el aguacero. Interesante también Yannick Noah, extenista ganador de Roland Garros en 1983 y que tras abandonar el deporte profesional montó un grupo de reggae-fusión. Bernard Lavilliers en su línea, años de experiencia y “savoir faire” hacen que se meta al público en el bolsillo desde la primera canción. Otro nombre esperado era el de Ciryl Mokaiesh con su nuevo disco bajo el brazo en el que canta “je suis communiste” dando un nuevo concepto a la “chanson française” de Brel o Brassens. Francia es cultura, PCVdesgraciadamente menos de la mitad de artistas eternos pasan la frontera de los Pirineos.
Dejando constancia del exquisito gusto de quienes eligieron el cartel musical (había también un pequeño escenario de jazz), los debates no sólo contaron con eurodiputados o economistas sino que también tuvimos oportunidad de participar, especialmente haciendo referencia al movimiento 15M, su influencia y el proceso que se está llevando a cabo en la transformación social del Reino de España. Una pequeña ONU alterglobalizadora con portavoces de países como Grecia, Alemania, Italia, Senegal, Israel o India.
Aunque hayamos asistido a la Fête con su inevitable improvisación gastronómica de puestos que duraban 3 días montados, el gusto francés se mantuvo inalterable. Exquisita. Ya sea en una caseta de una región determinada o en el bar de la esquina, es comprensible que la expresión “savoir faire” sea universal en el idioma de Víctor Hugo.
La Fête de l’Humanité es mirar hacia arriba, saludar y aprender de las miradas que te rodeaban, del cansancio mezclado con satisfacción después de 3 días agotables en la gente responsable de las distintas casetas. También es silbar alguna de Brassens, ese cantautor con “mauvaise reputation”, o tras ver banderas francesas, siempre se escapaba el primer párrafo de La Marsellesa y su ánimo a los “enfants de la patrie” a tomar las armas. Recordar que grupos clásicos como The Who pisaron ese mismo escenario principal 40 años atrás o colarte en algún stand del espacio internacional para escuchar música del país preguntando qué significa. La curiosidad es madre de nuevas vías de lucha contra el racismo y xenofobia en esta Europa cada vez más poblada de extrema derecha. La Fête es enriquecedora en este sentido, y Francia entera, que nos hacía recordar aquella película de mediados de los 90 llamada “La Haine” (El Odio), convertida en cine de culto gracias a los forums de centros sociales y organizaciones de izquierda diversa.
Acto final
El mitin final se ciñó a la llamada por la transformación social y política al exponer las causas de la crisis neoliberal que nos toca vivir. Importante fue la presencia de Jean-Luc Mèlenchon, aspirante a la presidencia por el FdG y militante del Parti de Gauche, una escisión por la izquierda del PS. Quizás recuerde a Oskar Lafontaine en Alemania y su proceso de reunificación de la izquierda (con sus diferencias) hacia Die Linke. La respuesta del público fue algo fría, aún queda camino en la identificación de pleno de la militancia del PCF en el FdG y especialmente su candidato. Nótese que es una coalición electoral, sin representación burocrática, sólo funciona con encuentros programáticos. Pierre Laurent, secretario del PCF, animó a esa unión y no dudó en apoyar a Mèlenchon durante su intervención. Una cosa que nos llamó la atención fue que los actos de otros lugares no se cortaban mientras el mitin tenía lugar en el escenario principal ante más de 50.000 personas, otra comparación inevitable con la portuguesa Festa do Avante donde el “comício final” hace que se centralice el acto de cierre en el “Palco 25 de abril”. Dos maneras de ver la Fiesta. L’Humanité quizás se enfoca desde un punto de vista más comercial con respecto a Avante, pero no quedándose atrás. El PCP tiene fama de defender algunos aspectos del llamado “socialismo real” con demostraciones de fuerza y una fuerte convicción.
La Fête es un lugar para todos los públicos y gustos: deporte, música, debates, degustación gastronómica e Historia, mucha Historia, con mayúsculas. Nos enorgullecemos de haber participado en un evento tan importante y mítico de la izquierda europea que da respuesta a las agresiones contra la clase trabajadora. “Prenez le pouvoir!” nos dice el PCF y tomamos el mensaje. El partido que acogió a Pablo Picasso vive un momento de ilusión que esperamos no decaiga.
Por la refundación en la VI República francesa, “¡Tomen el poder!”.

Puedes ver más fotos en nuestro álbum de recuerdos.