Ramoncín, la margen izquierda y el punk 25Oct2011

“¡Euskadi pakean utzi zazue!” (¡Dejad a Euskadi en paz!) gritaba J. Ramón Márquez, más conocido como Ramoncín, en un concierto ofrecido en Portugalete (Bizkaia) que quedó registrado en la canción “Forjas y acero” de “Al límite: vivo y salvaje”, su doble directo de 1990. “Forjas y acero” también era el nombre de la empresa de Enrique Antolín[1], que posteriormente fue nombrado consejero de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco y presidente ejecutivo de Altos Hornos de Vizcaya (AHV), no sin antes ser testigo de las revueltas en Reinosa (Cantabria) en 1987 justo al despedirse para tomar el cargo de Consejero. Década de reconversiones industriales, finalizaba una época de creatividad cultural y musical tras la dictadura donde las drogas y el narcisismo atraían a los “mass-media” de una manera difícil de explicar en el siglo XXI. Las grandes ciudades se “modernizaban” pero el inefable cantante vallecano elegía la margen izquierda del Nervión para concluir su primera época en el mundo de la música. Quien haya visitado el Puente colgante, que cruza el Nervión, entenderá que podría ser el símbolo del desarrollo de Euskadi, la zona más rica de yates deportivos comunica con los históricos astilleros de Portugalete o Sestao. Dudamos de a quién iba dirigido ese grito, si a Enrique Antolín, a la Guardia Civil, al PSOE de aquella época o comenzaba su propia reconversión personal enviando un mensaje a Herri Batasuna tras años de supuesto apoyo.

Años más tarde, pocos, un reciclado Ramoncín comenzaba a presentar programas culturales y a aparecer de manera frecuente en tertulias televisivas sobre cualquier tema. Comenzaba el fenómeno de la “todología”, donde un grupo de gente casi fija en plantilla era capaz de hablar de todo lo que se le ponía por delante con más o menos acierto. Las tertulias que tiene usted en casa, pues casi lo mismo. Ramoncín alardeaba de que a sus conciertos iban literatos como Torrente Ballester o Francisco Umbral, elevando su “Hormigón, mujeres y alcohol” a niveles de obra digna de estudiar en colegios. Su presente es conocido y vilipendiado por ello como exdirectivo de la SGAE, la entidad de derechos de autor vigilada y procesada por corrupción con Teddy Bautista al frente. Cada vez que habla es abucheado, cada vez que canta es agredido, lo que se dice un provocador. Los tiempos cambian y ese chaval vanidoso autodeclarado ante Mercedes Milá con 22 años no ha dejado de tener voces en contra. En muchas ocasiones se le ha declarado como uno de los primeros “punks” con dinero suficiente para producir uno de los mejores trabajos del rock’n’roll estatal, “Esta es una noche de r’n’r” de Barricada. Ante ello, nos descubrimos, pero ¿existe algún detalle desconocido o que por lo menos ha pasado por alto de su pasado ochentero? Según parece, y no hemos podido encontrar información gráfica, el punkrockero vallecano lucía una chapa de Herri Batasuna en su chaqueta de cuero, aquella formación de la izquierda independentista vasca con el logotipo de la ikurriña multicolor. Incluso, según han podido saber miembros del CASBA, presentó un programa llamado “La Tarde” en la que no dudó en no quitársela durante el día que le tocó estar ante las cámaras. Difícil es encontrar tal documento gráfico, pero no duden en que “estamos trabajandou en ellou”. Al fin y al cabo, eran los ’80, eran otra cosa. “Tiempos que arden” que cantaba Barricada. De ser un provocador nato en una época difícil y convulsa especialmente en Euskal Herria a directivo de una entidad corrupta y pendiente de varios juicios. De defender el “socialismo revolucionario” de HB al “socialismo de ricos” de la SGAE aunque ahora reniegue de éste último, no sabemos si hace lo mismo con la formación actualmente ilegalizada. “Socialismo Y barbarie” en toda regla. Quedará en la memoria ese “¡Euskadi pakean utzi zazue!” de su disco en directo en una ciudad “reconvertida industrialmente” por el primer gobierno PSOE tras la dictadura franquista, la “Euskadi fea”, aquella en la que el PNV no tenía muchas posibilidades por su condición obrera y fruto de la migración. Tiempos de desigualdades. La Euskadi del tirachinas y la barricada, la defensora del puesto de trabajo ante el neoliberalismo que se llevaba (y se lleva) por delante cualquier atisbo de servicio público. Euskal Herri gurea.

Comenzamos hablando de Ramoncín, de su pasado pro-HB y terminamos haciendo una ligera referencia a la combativa margen izquierda del Nervión. Quizás esto último es más interesante. Somos más de Eskorbuto, la banda más honrada que ha pisado este planeta.

[1] También aparece reflejado en la letra de “Platinozko sudurrak” de Kortatu.

  • http://twitter.com/javierbolt Michael Scott

    Comentar que el primer disco de Ramoncín, con WC?, las canciones fueron robadas, según ha comentado Jero Ramiro (de Saratoga) que formaba parte del grupo hasta que Ramoncín se dio el piro para grabar el disco http://www.jeroramiro.com/Biografia/jero_ramiro_biografia_02.htm

    • http://www.lachinoise.net Viet 1

      Cierto, en un anterior borrador de este artículo hacíamos una ligera referencia a las acusaciones de Jero, pero con tanto retoque se nos ha “borrado”.
      Gracias por el aporte.

  • uxtela

    Apuntar que la txapita de herri batasuna no la llevo un día, sino toda una semana que presentó el programa La Tarde.