Voice of the voiceless 30nov2011

Sin discurso prefabricado, real, cara a cara. Sin grupo de asesoría ni gabinete electoral. Maruja, vecina del distrito 9 barris de Barcelona, se convirtió en portavoz de la base popular no sólo de la ciudad al rechazar un reconocimiento por parte del Ayuntamiento, sino de todo un país que tiene en su gobierno al mayor exponente neoliberal dentro y fuera de la Ciutatella (sede del Parlament). Los recortes en educación a nivel estatal, la descomposición del servicio público en detrimento del privado, la sanidad, las acusaciones de “golpistas” a quienes cortaron el Parlamento aquel día de junio y un largo etcétera están concentrados en unos pocos segundos de hiperrealismo catalán. Maruja, y que nos disculpe si la tratamos con demasiada confianza, se ha ganado nuestra admiración no por el gesto en sí, sino por lo que significa haber llegado ahí, ser aplaudida y haber hablado asentando cátedra. Es sólo la punta del iceberg, desgraciadamente desconocemos su historia que le llevó a soltar verdades ante el alcalde Xavier Trías, seguro que son años y años en defensa de prestaciones para su barrio.


Seguramente, una imprescindible bertoltbrechtiana. Conociendo la última frase de un libro podemos averiguar la trama.