Bye bye love 16ene2012
Se nos fue. El señor que sirvió para maquillar aquel fascismo moribundo en la cama a mediados de los ’70 se ha ido de la misma manera, plácidamente y sin cuneta. Don Manuel, presidente honorífico de varios oxímoron, nos deja un legado de perlas contradictorias con la democracia y con sí mismo que nos negamos a repetir, esto no es un homenaje. Disparidad de opiniones podemos leer en la Red, mezcla de alegría y tristeza por haberse dado la posibilidad de ser juzgado en Argentina, sin Garzón mediante, debido a ciertos “excesos” que el gobierno del que era integrante en calidad de ministro cometió durante años. Como siempre, y una vez más, Sudamérica dando ejemplo.
No sabemos aún si el bolígrafo con el que firmó sus sentencias de muerte o censura ha sido acusado de terrorismo de Estado, pero algo sabemos a ciencia cierta, ni saltó por la ventana ni convirtió Gasteiz en una batalla campal encarándose con el poder reinante. Él sabía que pegar cabezazos a la porra de un antidisturbio dolía y gracias a ello, le regalaron la placidez de firmar la sacrosanta Constitución Española firmada también por “el Designado”. Su bolígrafo ya pudo pasar a la galería de honor de las Españas.
Ya hemos comentado alguna vez que otra sobre la crisis bipolar que sufre esa gran mentira llamada España, país donde más basura se recicla. Sobre el inefable recién cadáver, sólo podemos hacer el camino de Vigo a Ferrol y cantar, “bailaré sobre tu tumba”.
Pedimos disculpas, habíamos puesto el himno de Siniestro Total pero inexplicablemente ha aparecido ésta de un tal Lluís Llach, “Campanades a mort”. Fallos de youtube quizás, habrá que llamar a los Cazafantasmas.
