Perfect day 02abr2012

Los días de huelga general son, probablemente, las mejores efemérides para sacar a la luz las contradicciones más chirriantes del sistema capitalista. La prensa generadora de opinión recicla sus noticias, cada día de protesta se atisba un “día normal” en el que la clase trabajadora del Reino de España hará “un ejercicio de laissez faire”. Desde el Mekong no íbamos a ser menos y apoyamos la propuesta sacada desde las redacciones de corbata y Chanel a nuestra manera, por supuesto. Animamos a las masas que inundan las oficinas de empleo (las de delante del mostrador) a que vayan a sus antiguos centros de trabajo como si de “un día normal” se tratase, ocupen sus sillas, mesas y/o herramientas habituales que solían usar antes de la aplicación generalizada de EREs por parte del empresariado prochino, proalemán y pro”lo que salga más barato y eficiente sin tener ni idea de lo que estoy hablando. Póngame cuarto y mitad de cada”. Lo han calificado como “un día normal” a pesar de la tempestad neoliberal que sufrimos a nivel mundial con peligros de chubascos desde la “austeridad” y la “flexibilidad” (sic). Dicen los sindicatos mayoritarios que “el 1 de mayo quizás se anuncie otra jornada de huelga” mecidos por el éxito relativo de manifestaciones masivas y establecimientos abiertos del pasado 29 de marzo. Convirtamos la próxima cita en un “día perfecto” de contradicciones, conciencia de clase y Starbucks convenientemente cerrados. Bajo la playa están los adoquines.

Eso sí, recuerden, trabajar no es un “derecho”, es una “necesidad”. Creemos que es un detalle importante a tener en cuenta.