Neither Washington nor Moscow 02Nov2012

Desde que el bloque soviético se vino abajo, Moscú ya no levanta cabeza por mucho cambio de himno que haga. Washington, su compañera de andanzas en el siglo XX, se cansó del frío y eligió Caracas para el baile de este siglo XXI. No hace mucho que Latinoamérica fue el patio trasero de EUU, como decía Galeano, su zona de juegos y ensayos neoliberales, cuando de pronto apareció el Mal en persona de tez morena, indigenista, hablando de “socialismo”. Este fenómeno no es espontáneo, corrientes religiosas apostaban por una clara confrontación contra la política del Vaticano y Latinoamérica se convertía en inspiración de grupos de guerrilla urbana para Europa. Ese Mal nació en un pequeño pueblo venezolano llamado Sabaneta, pequeño de familia humilde. Años más tarde, convertido ya en militar, fue partícipe de un golpe de Estado en un momento en el que la IV República Venezolana comenzaba a fallecer. Cinco años más tarde, fundaba el partido “Movimiento V República”, inspiración que gana en 1999 después de un año en el poder tras el respaldo en las urnas desarrollando un proceso constituyente que deviene en V República o “República Bolivariana de Venezuela”. La historia, más o menos en profundidad, ya la conocen. Decía una escuela de filosofía (hombres con barbas) que la Historia consistía en procesos cíclicos que se repetían, pero no que a su vez daban tirabuzones.
La URSS se desinfló desde dentro con un Gorbachov “asocialdemocratizado” creyendo liderar un proceso de “refundación” que resultó ser demoledor para la concepción geopolítica global, pero como dijo un señor griego de barbas, “la energía ni se crea ni se destruye, se transforma” (Más hombres de barbas, lo listo que eran antaño, no como ahora). El odio encauzado hacia Moscú se volvió hacia Caracas donde los grandes medios de masas han trasladado el tridente cual patata caliente tildando de “dictatorial” todo lo que pueda venir del nuevo infierno antagónico y alrededores. Da igual que los datos demográficos y socioeconómicos adviertan de una mejora sustancial en la calidad de vida del país teniendo en cuenta el periodo de estafa capitalista existente actualmente, que haya referéndums cada poco tiempo, que Europa se normaliza políticamente en la extrema derecha,… Caracas es y será objetivo fetichista en esta “Guerra Tropical” de baja intensidad con espías, contraespías y recontraespías. Por nuestra parte ya hemos empezado a aprendernos el himno, reemplazar “Todo el poder para los soviets” por “Viva el poder popular”, a citar algunos artículos de la Constitución Bolivariana de memoria y a hacernos camisetas, del idioma del país ya tenemos cierto conocimiento. A lo largo de los años, mientras el proceso va madurando, conoceremos:

– El nombre del traidor oficial a sueldo de la CIA.
– Los países dependientes a a lo largo del planeta.
– Las veces que hará Arnold Schwarzenegger de dirigente “malo”.
– El nombre de la etapa con la que se pondrá finiquito a la historia.

Prestaremos atención a este nuevo partido de tenis que se nos viene encima. Mientras, Europa sigue mimando proyectos de führercitos que se harán mayores y querrán jugar por su cuenta.