Happy new fear 31dic2012

Estimados y estimadas,

gracias a quienes han asistido a esta cena multitudinaria en el Mekong. Cerramos un nuevo año para quienes se rigen por el calendario gregoriano y queríamos brindar con ellas por otros 365 días de lucha y reivindicación. Las masas necesitan una guía, un sendero luminoso y gran parte están sentadas en esta mesa.

Ha sido un año duro en el que el sistema capitalista no sólo está quitándose la máscara, también el disfraz entero demostrando que ese “rostro humano” que desde algunas facciones de la izquierda defienden era puro maquillaje. Desahucios, deudas, retirada de derechos keynesianos y/o desempleo son gestos de violencia que deben ser respondidas con contundencia y estrategia, de nuestra capacidad de reacción depende el futuro de las capas populares. Uno de los hechos más positivos en este 2012 ha sido el desgaste de ese falso compañero de viajes llamado socialdemocracia hasta tal punto de que la bestia capitalista cojea de una pierna. Sus rodillas son nuestro objetivo, nuestros colmillos, nuestras armas. Como muchas veces hemos dicho, el odio bien encauzado es necesario para mantener la armonía social, no confundir con la paz social. La justicia universal sólo sabe de solidaridad internacional y esta mesa es un ejemplo de ello, podéis mirar a izquierda y derecha, sois “imprescindibles” como dijera aquella mente brillante del siglo XX. La cultura, en palabras de Gramsci, es otro pilar fundamental en la búsqueda por la emancipación de las clases populares, no podemos dejarlas en manos de estamentos religiosos ni corporaciones economicistas. Por descontado no hace falta que nos refiramos a la sanidad o la educación popular, democrática y científica, factores inalienables en la cohesión de nuestra identidad como miembros activos de esta sociedad.

Quienes ocupáis sillas en esta Cena del Mekong sabéis perfectamente que existen herramientas de transformación por la revolución social, económica y cultural, sois responsables de expandir la idea de justicia social y más que nadie habéis aprendido de la Historia con mayúsculas, aquella que no aparece en la crónica oficial. Sois comuneros de París, zapatistas de México, Sem Terra de Brasil o Andalucía, vietnamitas antiimperialistas, mujeres en Ciudad Juárez, migrantes del Estrecho de Gibraltar, mineros/as de Sudáfrica, argelinos en la Francia de los ’60, campesinos/as del África negra, saharauis independentistas, irlandesas/es en huelga de hambre, entrasteis en el París recién liberado sobre carros de combate llamados “Brunete” o “Cervantes”, la policía española os asesinó en Gasteiz en marzo del ’76, decidieron desde el poder que vosotras, mujeres mineras, debíais ser peladas para “escarnio público”, también sois hijas de una costurera palestina que defiende vuestra educación y futuro por encima de todo y tampoco olvidáis que vuestra casa es una cuneta cómplice del silencio de un gobierno desmemoriado descendiente del fascismo mientras defendéis la causa de quienes intentan ser desahuciados codo a codo entre iguales, aunque os apaleen sus perros de “seguridad”. En vuestra frente brillan las cinco puntas de Guevara y por ello sólo podemos desearos dignidad y entereza en los días duros que no serán pocos.

Salud y muera la plusvalía. Nos vemos en la lucha.
CASBA.