¡ Feliz 1984, camaradas!
¡ Feliz 1984, camaradas!
La enfermedad infantil del comunismo en el siglo XXI, y más cuando entras de adolescente en una organización revolucionaria, es discernir sobre si somos galgos o podencos. En Indochina tenemos esas cosas bastante superadas desde los años del tío Ho.
Los ’80 fueron más rojos. Visto aquí.